domingo, febrero 18, 2007

Chavez, ¿realidad o utopía?


Al final del post sobre el socialismo del siglo XXI, que escribiera anteriormente les prometí que en una próxima oportunidad les hablaría de los inconvenientes y contradicciones que a mi juicio encontraría Chávez para poner en práctica este sistema económico en Venezuela, pues bien aquí les dejo:

  • Quiérase o no el socialismo del siglo XXI padece una arritmia histórica que dificultara su implementación en Venezuela. Además de su fracaso en la órbita soviética los países que han mantenido este sistema de gobierno, como Cuba, China, etc., con el tiempo se han visto obligadas a dar paso a practicas capitalistas para mantenerse en el poder, de modo que la radicalización del modelo no será una solución en si misma.


  • Generalmente los partidos de izquierda son durante mucho tiempo legitimados por las organizaciones sociales y luego, después a largo plazo, asumen el poder. Ese no es el caso del "partido oficial de Venezuela". ¿Cómo hacer para que el partido represente a todos los sectores de la sociedad? ¿Cuánto de estos sectores pasaran a formar parte luego de la oposición? ¿Los militantes del partido, responderán apropiadamente a las exigencias del proceso?

  • Construir el socialismo es una tarea de largo plazo que debe procurar sobre todo cambiar la mentalidad capitalista de una población joven, por ejemplo, que no necesariamente se siente motivada a cambiar (los jóvenes están pensando en otras, no en politica). Esta es una tarea nada fácil que no se resuelve por decreto.

  • La continuidad del liderazgo centralizado no esta garantizada. Si el partido oficial analizara detenidamente los resultados de las elecciones presidenciales de Venezuela, antes que alegría, debería sentirse preocupado por logros obtenidos. El 40% de la población votante sufrago en contra del presidente Chávez, pero el candidato opositor además de que representaba a organizaciones políticas desprestigiadas, solo pudo hacer campaña política durante un periodo de tres meses y era prácticamente un desconocido para el universo de votantes. Es más preocupante aun si le agregamos que el presidente candidato H Chávez era una figura relativamente joven, sin mucho desgaste electoral, que hasta ahora ha podido hacer uso antojadizo para sus planes sociales de un presupuesto público sin límite y además monopolizaba todos los demás poderes del estado.

  • Como se puede ver entonces, este 40% de voto opositor de ahora puede llegar a ser mayoría en poco tiempo, si tomamos en cuenta que todo régimen, por bueno que sea, se desgata en el ejercicio publico.

  • Pero una pregunta estratégico: ¿Cuánto dólares le costara al oficialismo el desarrollo económico de Venezuela? ¿Cree el gobierno que podrá por si solo disponer de los capitales necesarios para garantizar el desarrollo económico en el largo plazo? ¿Quién garantizara las inversiones necesarias para ampliar y mantener las infraestructuras petroleras, por ejemplo? Todas estas son preguntas que hay que darle repuesta en poco tiempo, lo grave es que la vía socialista es en si misma excluyente del capital privado tanto nacional como internacional.
  • Todo esto hará que el proceso dependa mucho de factores externos y por ende incontrolables, como lo constituyen los precios internacionales del petróleo.

  • Hasta ahora el presidente Chávez no ha pensado en la coexistencia con la oposición y esto en el futuro no garantiza la gobernabilidad del país en el tiempo (su discurso es excluyente).

  • Si el gobierno quiere `profundizar el modelo socialista, entonces tendrá que estatizar los medios de producción del país en general y no solo a nivel de empresas internacionales como hasta ahora se ha venido haciendo y diciendo. La amenaza de estatizar los supermercados, por ejemplo, es lo que mejor muestra esta situación. Al final de cuentas las amenazas de estatización son todos desestímulos económicos para el sector privado por lo que nunca crecera en este marco. Por demás no creo que los problemas de la inflación de 17% del país, que ahora mismo es la mas alta de Latinoamérica, están en la cadena de distribución (como se plante desde el gobierno).

  • Hasta ahora el salario de los trabajadores y empleados en Venezuela los delimita el mercado, a partir de ahora ¿quien lo fijara?, ¿El gobierno?

  • Cada día que pasa los sectores sociales demandaran el cumplimiento de promesas que por diversas razones no se podrán cumplir.

  • Es previsible que algunos de los presidentes latinoamericanos que hasta hoy han hecho causa común con el presidente Chávez de Venezuela tiendan a guardar cierta distancia en el tiempo porque no les conviene a sus respectivos gobiernos la radicalización chavista.

  • Los medios de comunicación son privados y hacen opinión pública, no será tan fácil la centralización de la información que es piedra angular del proceso de cambio previsto.

  • Me simpatiza muchísimo la idea de que los pobres de Venezuela y Latinoamérica en su conjunto vivan mejor, pero como se ve, son muchas las contingencias que acechan al gobierno del presidente Chávez y su socialismo del siglo XXI y es necesario tomar conciencia de ellas. Este no es un problema solo de ley habilitante ni de decretos y retórica populista, es mucho mas profundo.

Todo lo anterior es extensivo, aunque con sus particularidades, a todos presidentes izquierdistas de América Latina.

Una cosa piensan los líderes y otra les impone la realidad. De la realidad a la utopía hay solo un paso.

Por ultimo quiero dejarle como reflexión una frase de Henri Fréderic:

No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo
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